Memoria y atencion

Introducción de la Memoria y la atención


La memoria como la atención son capacidades o facultades de la mente del ser humano. Y a la vez cada una de estas facultades tienen su propia importancia, su propio funcionamiento y sus propios factores, fases y trastornos.

En este trabajo grupal o informe intentaremos de dejar en claro cada función de estas facultades, sus fases, que las distorsionan o alteran, cuales son sus trastornos; para ello daremos sus respectivas definiciones, se explicaran y se darán ejemplos en algunos ejercicios.
 
 
 
Definición de Memoria


Cuando hablamos de la memoria nos referimos a la capacidad de ingresar, de registrar, de almacenar y de recuperación de información del cerebro, ya sean valores como también recuerdos visuales o auditivos, básico en el aprendizaje y en el pensamiento. También es la impresión, retención y reproducción de una experiencia anterior. Esta involucra muchas fases diferenciadas.
Esta se ha definido de varias maneras:
  • Función de revivir experiencias pasadas,
  • Persistencia del pasado
  • Totalidad de experiencias pasadas que pueden ser recordadas,
  • Procesos y estructuras que se preocupan de almacenar experiencias y recuperarlas de nuevo,
  • Función psíquica que consiste en fijar, conservar, reproducir, reconocer y localizar estados de conciencia adquiridos anteriormente.
Esta también es una función biológica, psicológica y social que el hombre comparte con los organismos vivos, pero la memoria humana es la única capaz de aprovechar al máximo esa habilidad o cualidad.

Algunos investigadores sugieren que la memoria se sitúa en localizaciones específicas, y otro que la memoria implica a amplias regiones cerebrales que funcionan en conjunto.



Fases de la memoria

La memoria actúa por medio de fases las cuales son:
 
1. Fijación. Esta consiste en que aquellos contenidos captados mediante las sensaciones, imaginación, sentimientos, pensamientos y el aprendizaje sean almacenados en la mente. Influirán en la fijación y registro tanto en los factores fisiológicos como en los psicológicos, por ejemplo: El estado físico, al prestar atención, las veces en que se repita la materia o información. Ejemplo: La cantidad de veces en que uno repasa una materia para una prueba.

2. Codificación. El recuerdo se adquiere, es codificado, ya que nuestro sistema nervioso no puede almacenar palabras e imágenes, estos son convertidos en un código que es reconocible por nuestras neuronas. Influyen tanto las estimulaciones externas como las internas. Ejemplo: La navidad es recordada por el viejito pascuero.

3. Conservación. Almacenamiento de recuerdos, pasando estos a ser partes del preconsciente y del inconsciente del individuo. Al paso del tiempo y al incorporarse nuevos recuerdos es posible que se pierdan algunos recuerdos ya almacenados. Ejemplo: Recordar la forma y el color de su ropa favorita a los 11 años.

4. Evocación. Permanencia de los recuerdos en la memoria, los cuales son activados por un estímulo, el cual los hace revivir. Ejemplo: Revivir a través de una imagen el día que aprendió a andar en bicicleta.

5. Locación. Relacionado con la evocación, es el trabajo de localizar datos, que a uno le piden, entre millones de los mismos, o sea buscar y ubicar información en la memoria, la cual es para responder a las inquietudes. Ejemplo: Responder a una pregunta como: ¿Dónde vives? O ¿Cuál es tu teléfono?

6. Reconocimiento. Después de la evocación los recuerdos deben ser reconocidos como tales, o sea, se debe estar atenta a ellos para identificarlos como contenidos ya antes almacenados. Ejemplo: Estudiar una materia y acordarse de haberla estudiado y luego reconocerla y acordarse de su contenido.


Tipos de memoria


Existen tipos de memoria de acuerdo a su duración y su contenido.


Tipos de memoria según duración:
El modelo de almacenamiento y transferencia de Akkinson y Shiffrin. De acuerdo con este modelo existen tres sistemas de memoria. La información es recogida por nuestros sentidos y entra en la memoria sensorial y si la información no se olvida pasa por los siguientes sistemas:

Memoria a corto plazo. Se da cuando establecen las pautas de los recuerdos aunque aún no se encuentren afianzadas.

Los estudios indican que cualquier ítem codificado, por ejemplo una palabra, durará menos de medio minuto en la memoria a corto plazo si no es repetida, para que esto no suceda deben ser repasado dando tiempo para que se consoliden en la memoria a largo plazo.

El proceso de repasar cubre dos funciones.

Mantener el contenido que se habría de narrar en su primer plano y así retornen frescos y sin fragmentos olvidados.

Permitir que exista el tiempo necesario para ser almacenada la memoria a largo plazo.


Memoria a largo plazo. Los recuerdos son mantenidos en la memoria a corto plazo, y se a permitido que transcurra el tiempo para que se busque su consolidación, estos recuerdos son transferidos a la memoria a largo plazo, donde quedarán guardados en forma permanente. En esta se conserva todos los recuerdos que pasan al preconsciente por una simple decisión de la voluntad. La percepción utiliza los recuerdos de la memoria a largo plazo para interpretar las nuevas sensaciones que llegan hasta nuestra mente.

La memoria a largo plazo cuenta con un sustrato anatómico, pero esto aún no permite sacar conclusiones definitivas.


Tipos de memoria por su contenido:

De los seis tipos de memoria, los cuatro primeros mantienen un orden entre sí.

1. Imágenes sucesivas. Forma elemental de la memoria sensorial. Persistencia de las sensaciones de los órganos receptores, por ejemplo: si miras un cuadro de color rojo intenso durante 15 segundos, al retirar y poner tu vista en una hoja de papel blanca, la figura se mantendrá, aunque de un color azul verdoso. Esta memoria no es regulable por la voluntad y participan las células de los órganos receptores.

2. Imágenes gráficas. Llamadas eidéticas, no es común encontrarlas en todas las personas, sino en algunas que parecen favorecidas con lo que pudiéramos denominar “memorias fotográficas”. La memoria de imágenes gráficas tiene mayor frecuencia en la infancia y en la adolescencia. Los que tienen este tipo de memoria son capaces de recordar los mínimos detalles de una imagen.

3. Imágenes de representación. Llamada memoria semántica, considerada como la memoria de la representación de los conceptos, ya que se refiere a las presentaciones en imágenes de todo aquellos que conocemos. Estas imágenes son menos nítidas que las anteriores. La memoria de representación es más compleja que la precedente.

Ejemplo: Tratar de llevar a tu mente el recuerdo de un reloj moderno, posiblemente resulte difícil mantener en tu conciente sus dimensiones, tales como el numero de botones.

4. Memoria discursiva. El hombre almacena las representaciones, pero también la forma como discurren estas. Capaz de establecer asociaciones entre complejas cadenas de conceptos, además de enjuiciarlas con los mismos contenidos que posee en su memoria. Ejemplo: Tú puedes ver un buen programa de televisión, el cual es interesante, y al día siguiente puedes relatar la trama de esta, aunque no tengas la facultad de recordarla detalladamente.

Tú memoria discursiva te ayuda a estructurar de manera casi automática el lenguaje con el que te expresas.

5. Memoria emocional. Trata de recordar el acontecimiento más angustiante o triste que te haya tocado vivir. Ejemplo: La muerte de un familiar cercano, un accidente.


Trastornos de la memoria


Esto concierne al olvido y a las alteraciones de la memoria.
La memoria sufre algunas desviaciones en los procesos de fijación, almacenamientos y evocación

El olvido

El olvido parece una ineficiencia de la facultad de la memoria. El olvido es un proceso complementario a la memoria, ya que resultaría imposible registrar contenidos para ser almacenados sin depurar, reorganizar tales recuerdos.

El olvido permite un uso más eficiente de los recuerdos, facilita desechar mucha información irrelevante. El olvido se presenta tanto en la memoria a largo plazo como en la a corto plazo. En la memoria a corto plazo basta con dejar de repasar el material que se habrá de memorizar. En la memoria a largo plazo, puede presentarse al codificarse, durante el almacenamiento en la evocación. Durante el almacenamiento, el tiempo y el desuso de los recuerdos actúan de manera casi determinante en la manifestación del olvido. Ejemplo: Pongamos el caso e que uno al realizar movimientos enseñados por el profesor de artes marciales se los aprende bien, pero los enseñados anteriormente ya no se lo sabe como antes.

Amnesia y delirios de la memoria

Son perdidas de la memoria provocadas por golpes o traumatismos en el cerebro.

Para Filoux, la amnesia se puede clasificar en sensoria motora y psicopatía.

1. La primera ubica a la apraxia, que definiera Lhermite como “perturbación caracterizada por la imposibilidad de ejecutar, al serles ordenados, mientras que las funciones intelectuales, motoras elementales, sensitivo sensorial están intactos”. Ejemplo: una persona olvidan como manejar un automóvil. Las agnosias son perturbaciones de la memoria al igual que la percepción. Este tipo de amnesia se presenta en la memoria a largo plazo, posiblemente en la memoria semántica, provocando una incapacidad de reconocer las estimulaciones que son captadas por los receptores sensoriales.

2. La segunda: Amnesias de fijación: Consisten en la incapacidad de fijar nuevos recuerdos en la memoria en contraste con la adecuada evocación de los recuerdos previamente almacenados, este procedimiento es frecuente en personas seniles.

3. Amnesias de rememoración: Los recuerdos que ya habían sido almacenados y evocados en situaciones precedentes ya no pueden ser recordados.

4. Amnesias lagunares (relativas a un periodo determinado de la vida de la persona).

5. Amnesias electivas (se refiere a un orden de ideas determinado, acontecimiento o persona en particular).

6. Amnesias progresivas (que avanzan afectando más y más recuerdos conforme pasa el tiempo).

7. Dimnesia: Dejan de fijarse los recuerdos. Depende sobre todo de la incapacidad para prestar atención continuada a la experiencia, presente en los ancianos que viven más del pasado. Ejemplo: Un anciano no logra recordar lo que debe hacer hoy, pero si lo que hizo hace tres días atrás.

8. Hipermnesias: Actividad hipertrofiada de la memoria, consiste en una evocación de muchísimos recuerdos que se agolpan en la mente, sin orden y sin adaptación. Ejemplo: Al realizar una disertación frente al curso se tiende a confundir los conocimientos, ya que, en esta situación de presión no existe una claridad, a pesar de haber estudiado.

9. Paramnesia: Tendencia a interpretar como recordados o ya vistos por primera vez. Ejemplo: Al encontrar familiar el rostro de una persona, pero no es.

10. Agnosia: Tendencia inversa a no identificar el recuerdo. Ejemplo: Cuando una persona mayor de edad no reconoce a su nieto.


Mediciones de la memoria


Confunden la memoria con la inteligencia, porque dicen que una persona es inteligente cuando se acuerda de las cosas. La memoria, se estudia de acuerdo a las siguientes variables:

  • Recuerdos: Lo que uno puede recordar, pero sin estímulos. Ejemplo: Cuando a uno le hacen memorizar un poema en Francés, y al final se realiza un ensayo de lo memorizado.
  • Reproducción: Trabajo de ordenar algo ya memorizado. Ejemplo: Un puzzle el cual ya viene ordenado y uno lo desordena y lo vuelve a ordenar.
  • Reconocimiento: Se ocupa la memoria ya que uno le pueden dar varias opciones y solo hay que decidirse por una.
  • Reaprendizaje: Este proceso trata de activar la memoria, el individuo trata de activar la memoria para recordar el libro leido.



  •  La atencion

    La atención desempeña un importante papel en diferentes aspectos de la vida del hombre, tal es así que han sido múltiples los esfuerzos realizados por muchos autores para definirla, estudiarla y delimitar su estatus entre los procesos psicológicos.

    Las definiciones que a continuación se citan son todas válidas, pese a que no se ha llegado a un consenso, el estudio de la atención continúa

    Diversos autores la definen como un proceso, y señalan que la atención presenta fases entre las que podemos destacar la fase de orientación, selección y sostenimiento de la misma. (Ardila, 1979; Celada , 1989; Cerdá, 1982; Luria. 1986; Taylor, 1991).

    Reategui (1999) señala que la atención es un proceso discriminativo y complejo que acompaña todo el procesamiento cognitivo, además es el responsable de filtrar información e ir asignando los recursos para permitir la adaptación interna del organismo en relación a las demandas externas.

    Otros autores consideran que la atención es un mecanismo, va a poner en marcha a los procesos que intervienen en el procesamiento de la información, participa y facilita el trabajo de todos los procesos cognitivos, regulando y ejerciendo un control sobre ellos (García, 1997; Rosselló, 1998; Ruiz-Vargas, 1987).

    Para Rubenstein (1982) la atención modifica la estructura de los procesos psicológicos, haciendo que estos aparezcan como actividades orientadas a ciertos objetos, lo que se produce de acuerdo al contenido de las actividades planteadas que guían el desarrollo de los procesos psíquicos, siendo la atención una faceta de los procesos psicológicos.



    1.2.- CARACTERÍSTICAS DE LA ATENCIÓN.

    A pesar que no se ha llegado hasta la actualidad, a definir satisfactoriamente la atención dada la diversidad de criterios, la mayoría de los autores en sus intentos por lograrlo nos ofrecen una descripción o nos hablan de sus características. Si bien fenomenológicamente la orientación seleccionadora es considerada como la característica principal de la atención (Kahneman, 1973; Rubenstein, 1982; Rosselló, 1998), presenta además otras características entre las que destacan:


      La Concentración.

    Se denomina concentración a la inhibición de la información irrelevante y la focalización de la información relevante, con mantenimiento de ésta por periodos prolongados (Ardila, Rosselli, Pineda y Lopera, 1997). La Concentración de la atención se manifiesta por su intensidad y por la resistencia a desviar la atención a otros objetos o estímulos secundarios, la cual se identifica con el esfuerzo que deba poner la persona más que por el estado de vigilia. (Kahneman, 1973).

    La concentración de la atención está vinculada con el volumen y la distribución de la misma, las cuales son inversamente proporcionales entre sí, de esta manera mientras menos objetos haya que atender, mayor será la posibilidad de concentrar la atención y distribuirla entre cada uno de los objetos (Celada y Cairo, 1990; Rubenstein, 1982).


    La Distribución de la atención

    A pesar que la atención tiene una capacidad limitada que está en función del volumen de la información a procesar y del esfuerzo que ponga la persona, es posible que podamos atender al mismo tiempo a más de un evento.

    La Distribución de la atención se manifiesta durante cualquier actividad y consiste en conservar al mismo tiempo en el centro de atención varios objetos o situaciones diferentes. De esta manera, cuanto más vinculados estén los objetos entre sí, y cuanto mayor sea la automatización o la práctica, se efectuará con mayor facilidad la distribución de la atención (Celada, 1990; Rubenstein, 1982).

    García (1997) señala esta característica como la amplitud de la atención, que hace referencia al número de tareas que podemos realizar en simultáneo.

    · La Estabilidad de la atención.

    Esta dada por la capacidad de mantener la presencia de la misma durante un largo periodo de tiempo sobre un objeto o actividades dadas (Celada y Cairo, 1990).

    Es necesario recalcar que para obtener estabilidad en la atención se debe descubrir en el objeto sobre el cual se está orientado nuevas facetas, aspectos y relaciones, la estabilidad dependerá también de condiciones como el grado de dificultad de la materia, la peculiaridad y familiaridad con ella, el grado de comprensión, la actitud y la fuerza de interés de la persona con respecto a la materia (Rubenstein, 1982).


    Oscilamiento de la atención.

    Son periodos involuntarios de segundos a los que está superditada la atención y que pueden ser causadas por el cansancio (Rubenstein, 1982).

    Para Celada (1990) El cambio de la atención es intencional, lo cual se diferencia de la simple desconexión o distracción, dicho cambio proviene del carácter de los objetos que intervienen, de esta forma siempre es más difícil cambiar la atención de un objeto a otro cuando la actividad precedente es más interesante que la actividad posterior.

    Esta capacidad para oscilar o desplazar la atención puede ser considerado como un tipo de flexibilidad que se manifiesta en situaciones diversas, especialmente en las que tenemos que reorientar nuestra atención de forma apropiada porque nos hemos distraído o porque tenemos que atender a varios estímulos a la vez (García, 1997; Rubenstein, 1982; Orjales, 1999).

    De otro lado, otros autores resaltan como característica del mecanismo atencional al control que se ejerce sobre los procesos de selección, distribución y sostenimiento de la atención (García, 1997), y como un mecanismo de control responsable de la organización jerárquica de los procesos que elaboran la información (Rosselló, 1998).



    1.3.- CLASIFICACIÓN DE LA ATENCIÓN.

    Existen diversos criterios que se pueden utilizar para clasificar la atención. No obstante podemos rescatar los siguientes:



    CRITERIOS DE CLASIFICACIÓN
    CLASIFICACIÓN
    Mecanismos implicados
    Selectiva, Dividida, Sostenida
    Grado de control voluntario
    Involuntaria, Voluntaria
    Objeto al que va dirigido la atención
    Externa, Interna
    Modalidad sensorial implicada
    Visual, Auditiva
    Amplitud e intensidad.
    Global, Selectiva
    Amplitud y control que se ejerce
    Concentrada, Dispersa



    Se desarrollarán las dos primeras clasificaciones que han sido las más estudiadas y corresponden a las tendencias actuales en lo que al estudio de la atención se refiere.


    MECANISMOS IMPLICADOS



    a- Atención Selectiva.- Es la habilidad de una persona para responder a los aspectos esenciales de una tarea o situación y pasar por alto o abstenerse de hacer caso a aquellas que son irrelevantes (Kirby y Grimley, 1992)

    b- Atención Dividida.- Este tipo de atención se da cuando ante una sobrecarga estimular, se distribuye los recursos atencionales con los que cuenta el sujeto hacia una actividad compleja (García, 1997).

    Por su parte, Kirby y Grimley (1992) utilizan el término Capacidad de Atención para referirse a la capacidad de atender a mas de un estimulo a la vez, resaltando su importancia para el aprendizaje escolar.

     
    c- Atención Sostenida.- Viene a ser la atención que tiene lugar cuando un individuo debe mantenerse consciente de los requerimientos de una tarea y poder ocuparse de ella por un periodo de tiempo prolongado (Kirby y Grimley, 1992).



    De acuerdo al grado de control voluntario tenemos dos tipos de atención: Atención Involuntaria y Atención Voluntaria.

    1.3.2.- GRADO DE CONTROL


    a- Atención involuntaria.- La atención involuntaria está relacionada con la aparición de un estímulo nuevo, fuerte y significativo, y desaparece casi inmediatamente con el surgimiento de la repetición o monotonía.

    La atención involuntaria tiende a ser pasiva y emocional, pues la persona no se esfuerza ni orienta su actividad hacia el objeto o situación, ni tampoco está relacionada con sus necesidades, intereses y motivos inmediatos. Una de sus características más importantes es la respuesta de orientación, que son manifestaciones electrofisiológicas, motoras y vasculares que se dan ante estímulos fuertes y novedosos, tal respuesta es innata (Luria, 1988).

    b- Atención Voluntaria.- La atención voluntaria se desarrolla en la niñez con la adquisición del lenguaje y las exigencias escolares.

    En una primera instancia será el lenguaje de los padres que controlen la atención del niño aún involuntaria. Una vez que el niño adquiera la capacidad de señalar objetos, nombrarlos y pueda interiorizar su lenguaje, será capaz de trasladar su atención de manera voluntaria e independiente de los adultos, lo cual confirma que la atención voluntaria se desarrolla a partir de la atención involuntaria, y con la actividad propia del hombre se pasa de una a otra constantemente (Celada y Cairo, 1990; Rubenstein, 1982).

    Luria (1988) basado en las teorías de Vigotsky, apoya el origen social de la atención voluntaria, que se desarrolla a través de las interrelaciones del niño con los adultos, quienes en un inicio guían su atención, ésta se activa ante una instrucción verbal y se caracteriza por ser activa y consciente. La atención voluntaria es suprimida fácilmente cuando se da una respuesta de orientación, por ejemplo cuando el niño se distrae ante nuevos estímulos.



    1.4.- LA ATENCIÓN Y SU RELACIÓN CON OTROS PROCESOS.

    La actividad psicológica del hombre se caracteriza por el funcionamiento conjunto e interactivo de procesos y mecanismos, las cuales tienen funciones concretas, de esta manera la atención no es una actividad aislada, sino que se relaciona directamente con los procesos psicológicos a través de los cuales se hace notar.


    Para Rosselló (1998) y Tudela (1992; véase en García, 1997) la relación entre la atención y los procesos psicológicos radica en que la atención actúa como mecanismo vertical, que controla y facilita la activación y el funcionamiento de dichos procesos. Las relaciones que se pueden establecer son las siguientes.



    · ATENCIÓN, MOTIVACIÓN Y EMOCIÓN.

    Por motivación se entiende al proceso que de algún modo inicia, dirige y finalmente detiene una secuencia de conductas dirigidas a una meta, es uno de los factores determinantes del comportamiento, y que tiene que ver con variables hipotéticas que son los motivos (Puente, 1998).

    Ahora bien, motivación y emoción han sido considerados como factores determinantes de la atención, de este modo un estado de alta motivación e interés estrecha nuestro foco atencional, disminuyendo la capacidad de atención dividida, así como el tono afectivo de los estímulos que nos llegan y nuestros sentimientos hacia ellos contribuyen a determinar cual va a ser nuestro foco de atención prioritario (García,1997).

    Rosselló (1998) señala que atención, motivación y emoción se encuentran relacionados desde el punto de vista neurobiológico. El Sistema Activador Reticular Ascendente (SARA) que activa el mecanismo atencional, establece estrechas relaciones neuroanatómicas con el Hipotálamo, que es el centro motivacional por excelencia y forma parte del cerebro de las emociones al estar integrada en el sistema límbico. Además el SARA es también responsable de procesos motivacionales y emocionales por la implicación de vías catecolaminérgicas en los tres procesos.



    · ATENCIÓN Y PERCEPCIÓN.

    La atención ha sido concebida en muchas ocasiones como una propiedad o atributo de la percepción, gracias a la cual seleccionamos mas eficazmente la información que nos es relevante.



    García (1997) indica que la atención considerada como propiedad de la percepción produce dos efectos principales:

    -Que se perciban los objetos con mayor claridad.

    -Que la experiencia perceptiva no se presente de forma desorganizada, sino que al excluir y seleccionar datos, estos se organicen en términos de figura y fondo.



    La existencia de la atención en el proceso de percepción significa que el hombre no solamente oye, sino que también escucha, incluso a niveles intensos, y que el hombre no solo ve, sino que observa y contempla (Rubenstein, 1982).



    Para Kahneman (1973), la atención interviene en una de las fases del proceso de percepción, cuando en una fase inicial de la percepción se dividen en unidades, segmentos o grupos el campo que forma la estimulación, la atención entra en juego en el momento en que algunas de esas unidades subdivididas reciben mayor realce de figuras que otros.



    · ATENCIÓN E INTELIGENCIA.

    La inteligencia ha sido entendida de manera general como la capacidad de dar soluciones rápidas y eficaces a determinados problemas. Sin embargo para realizar un trabajo de manera eficiente se requiere de habilidad, en este sentido la atención sería una de las herramientas que posibilita y optimiza dicha habilidad.



    García (1997) consideró que la capacidad de un individuo de reorientar su atención con cierta rapidez (oscilación de la atención) y de atender a más de un estímulo a la vez (distribución de la atención) pueden ser considerados como componentes importantes de la inteligencia. De esta forma atención e inteligencia se definen en términos de habilidad para manejar gran cantidad de información.



    · ATENCIÓN Y MEMORIA.

    La memoria es el proceso mental mediante el cual la persona fija y conserva las experiencias vividas y las re-actualiza de acuerdo a las necesidades del presente (Celada y Cairo, 1990). La memoria asegura el almacenamiento de la información, siendo la atención uno de los factores asociados a su buen funcionamiento, entendida esta como el esfuerzo realizado por la persona tanto en la fase de almacenamiento como en la fase de recuperación de la información (Reategui, 1999).



    La formación de esquemas, el uso de estrategias de codificación para la información, y el tipo de tarea recuerdo a realizar constituyen otros de los factores que aseguran el trabajo de una memoria eficaz. Sin embargo, hay autores que consideran que la atención no resulta tan necesaria para la codificación en la memoria, dado que la memoria también se expresa en tareas que no requieren una manifestación consciente de la experiencia pasada, como suele suceder con el aprendizaje implícito o inconsciente (Ruiz-Vargas, 1994).



    1.5.- ENFOQUE NEUROPSICOLÓGICO DE LA ATENCIÓN.

    Tradicionalmente se entendía a los procesos psicológicos como la función de un tejido particular del cerebro, sin embargo con el transcurrir del tiempo, la ciencia ha demostrado la imposibilidad de atribuir alteraciones en dichos procesos a causas de localización específica, por lo que los procesos psicológicos no debían ser considerados como la función directa de limitados grupos de células en el cerebro, tal como lo señala Luria:

    “Las funciones mentales como sistemas funcionales complejos no pueden localizarse como zonas restringidas del cortex o en grupos de células aisladas, sino que deben estar organizadas en sistemas de zonas que trabajan concertadamente, cada una de las cuales ejerce su papel dentro del sistema funcional” (1988, p.30).

     
    Desde el punto de vista neuropsicológico la atención viene a ser la expresión del trabajo del Sistema Activador Reticular Ascendente (SARA) y de los hemisferios cerebrales, sincronizados por la actividad de los lóbulos pre-frontales. El Sistema Activados Reticular, con sus fibras ascendentes y descendentes constituye un aparato neurofisiológico que pone de manifiesto una de las formas de reflejo señaladas inicialmente por Pavlov y luego por Luria, conocida como el reflejo de orientación o la respuesta de orientación.

    Dicho reflejo se caracteriza por una serie de reacciones electrofisiológicas , vasculares y motoras evidentes, como La vuelta de ojos y cabeza hacia el lado donde se halla el nuevo objeto, reacciones de alerta y escucha, alteraciones de respiración y del ritmo cardiaco, disminución o cese de toda actividad irrelevante. Estos fenómenos pueden ser observados siempre que surge una reacción de alerta o reflejo de orientación, suscitada por la aparición de un estímulo nuevo, esencial o significativo para un individuo (Celada y Cairo, 1990; García, 1997; Luria, 1986).

     
    Por otro lado, el tallo cerebral y el sistema activador reticular ascendente (SARA) son los responsables del estado general de vigilia, indispensable para la activación atencional. Otras estructuras cerebrales que contribuyen con el reconocimiento selectivo de un estímulo particular y la inhibición de respuestas a estímulos secundarios son el cortex límbico y la región frontal, esta última encargada de preservar la conducta programada. Disfunciones o lesiones en estos circuitos afectan significativamente la capacidad atencional.


    Kenny Arbieto Torres.

    Psicologogo




     
     
     
     

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